Estaré contigo, estaré contigo hasta el final, y aún después. Nunca te he dejado. Te besé mientras las aguas de río Amarillo nos sumergían, y te dí mi último aliento. El aire de mis pulmones era tu aire. Cerraste los ojos cuando el agua cubrió nuestros rostros; yo tuve los míos abiertos hasta el último instante. Había ido a buscar respuestas a mis preguntas de infancia en lo más profundo del universo, en las estrellas más lejanas, y tu estabas ahí, a mi lado. Sonreíste, tus brazos se aferraron a mis hombros y yo ya no sentí ningún dolor, amor mío. Tu abrazo se deshizo y fueron mis últimos instantes de ti, mis últimos recuerdos, amor mío, perdí el conocimiento y te perdí.

El primer día. Marc Levy.
ResponderEliminarPrecioso libro donde los haya, y su continuación también :)